cuatro meses
De pelo corto y rubio una mujer se encontraba parada inerte, con una sonrisa ridícula en la cara mientras la otra, de contextura menor, pelo largo y oscuro la observaba desde la puerta. Y no fue cuando la dejó, ni fue en el funeral de su padre sino que fue en el umbral de su propia casa que la mujer de pelo oscuro estalló en furia.
-. Vos?! Sí, vos, siempre es VOS. A VOS te encanta que te cuide, te encanta que te defienda y que te mime. A vos. YO A VOS. Y vos a mí qué? Si a la primera de cambio te haces la re pelotuda. Jamás me defendiste, ante nadie. Jamás defendiste esto, jamás nos defendiste a nosotras. Ni ante las boludeadas de tus amigos, ni ante las ninguneadas de tu familia, ni ante toda esa manga de infelices que te querían coger. Y yo siempre te tuve paciencia, a quién? Sí, a vos. Porque no entendías, porque te costaba, porque estabas triste, porque eras sensible. Por el quinto forro del orto me paso tu sensibilidad, sabés?
Los ojos de la mujer alta de anegaron en lágrimas.
-. Y no, no me vas a conmover con eso. Porque ahora me cuido yo, no necesito que me defiendas, porque me defiendo yo, ni siquiera necesito que me quieras, porque ahora me quiero yo. Y tú manipulación, tu falsa sensibilidad, tu falsa empatía? Metetelas en el culo.
La mujer de contextura pequeña y pelo oscuro dio un portazo y dejó del lado de afuera a la persona que un día había sido la razón de su vida entera. Fuera de su casa y de su vida. De una vez por todas.
-. Y viniste a la puerta de mi casa después de cuatro meses buscando qué exactamente? Vos te viste? Ves lo que sos? Yo no soy la misma persona que era hace cuatro meses, boluda. Y vos me venís a buscar después de CUATRO PUTOS MESES sin ningún tipo de contacto o aviso previo? Pretendiendo qué? Amor? Compasión? Retomar algo que ni siquiera sabemos si existió? Te cagaste en mí y en lo que me pasaba, te re cagaste en mí. Tu cabeza siempre estuvo pensando en vos y hoy estás en la misma, cuatro meses después seguís en esa: viniste hasta mi casa no a buscarme a mí sino a buscarte a vos, a reconectarte con un sentimiento que no estoy dispuesta a entregarte. La próxima vez que intentes buscar a alguien te pido dos cosas, una, que te saques la cabeza de la concha y dejes de ser tan egoísta. La segunda? Que pienses si lo que estás buscando es estar con alguien o estar con cualquiera, si es estar conmigo o es estar con cualquiera, si es estar con él o al final todo había sido para no estar sola. Porque en el camino, hasta que no decidas cuál es la respuesta a todo esto, lo único que lográs es hacernos mierda a todos.
-.Amor no, yo--
-. Vos?! Sí, vos, siempre es VOS. A VOS te encanta que te cuide, te encanta que te defienda y que te mime. A vos. YO A VOS. Y vos a mí qué? Si a la primera de cambio te haces la re pelotuda. Jamás me defendiste, ante nadie. Jamás defendiste esto, jamás nos defendiste a nosotras. Ni ante las boludeadas de tus amigos, ni ante las ninguneadas de tu familia, ni ante toda esa manga de infelices que te querían coger. Y yo siempre te tuve paciencia, a quién? Sí, a vos. Porque no entendías, porque te costaba, porque estabas triste, porque eras sensible. Por el quinto forro del orto me paso tu sensibilidad, sabés?
Los ojos de la mujer alta de anegaron en lágrimas.
-. Y no, no me vas a conmover con eso. Porque ahora me cuido yo, no necesito que me defiendas, porque me defiendo yo, ni siquiera necesito que me quieras, porque ahora me quiero yo. Y tú manipulación, tu falsa sensibilidad, tu falsa empatía? Metetelas en el culo.
La mujer de contextura pequeña y pelo oscuro dio un portazo y dejó del lado de afuera a la persona que un día había sido la razón de su vida entera. Fuera de su casa y de su vida. De una vez por todas.
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