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Mostrando las entradas de octubre, 2019

Los dos mejores meses de mi vida. Capítulo 1

  S i me hablás de coordinación te digo que viniste al lugar indicado.  Día 1: En el depto circulaba una vibra gigante de sexo casual. En mi primer noche acá, Fede (amigo hace diez años, con quien compartí demasiadas aventuras, demasiadas fisureadas) y Gala (una piba que conocí dos o tres meses antes de mudarme y con quien conectamos de una forma intensa e increíble) me aseguraron que mi vida mononormada había terminado y, a través de un pseudo ritual en el que me frotaron los brazos (según ellos) me pasa ro n sus energías libidinosas. Aunque excéptica al principio, me sorprendió que funcionara tan bien. Día 3: Fede no cenó en casa. Yo me bajé una app de citas. Me dio vergüenza y la eliminé. Día 5: Me bajé, de nuevo, la app de citas. Tanto Fede como Gala cena ron afuera. Yo me cociné y me puse el pijama, durante la cena, con alguna serie que no recuerdo de fondo, armé mi perfil y eliminé la app. Día 6: Cenamos los tres juntos, miramos una peli. Me fui a la cama...

cuatro meses

      De pelo corto y rubio una mujer se encontraba parada inerte, con una sonrisa ridícula en la cara mientras la otra, de contextura menor, pelo largo y oscuro la observaba desde la puerta. Y no fue cuando la dejó, ni fue en el funeral de su padre sino que fue en el umbral de su propia casa que la mujer de pelo oscuro estalló en furia. -. Y viniste a la puerta de mi casa después de cuatro meses buscando qué exactamente? Vos te viste? Ves lo que sos? Yo no soy la misma persona que era hace cuatro meses, boluda. Y vos me venís a buscar después de CUATRO PUTOS MESES sin ningún tipo de contacto o aviso previo? Pretendiendo qué? Amor? Compasión? Retomar algo que ni siquiera sabemos si existió? Te cagaste en mí y en lo que me pasaba, te re cagaste en mí. Tu cabeza siempre estuvo pensando en vos y hoy estás en la misma, cuatro meses después seguís en esa: viniste hasta mi casa no a buscarme a mí sino a buscarte a vos, a reconectarte con un sentimiento que no estoy dispuest...

histórico

Quiero recordar esto. Ésta sensación en la piel, el calor en el cuerpo y la presión en el pecho. La ropa pegada a mi contorno, el pelo con olor a humo y transpiración. Quiero recordar las mil sonrisas que vi hoy. El abrazo de todos, el estar hermanados. Tu presencia al lado mío que no quiero que se vaya nunca, tus dedos apretando con ansías mi mano. Nuestras gargantas ardiendo mientras gritabamos todo. Mientras dejábamos ir a la angustia, mientras recibíamos con esperanza lo que viene. Quiero recordar esto porque fue histórico . 27/10/19

volver

A veces me pregunto si volver el tiempo atrás arreglaría las cosas. Si haber tenido estabilidad en el pasado supondría tener estabilidad hoy. Si me hubiese convertido en alguien que valiera la pena conocer. El problema es ese sentido de pertenencia que ya no está, ¿o que nunca estuvo? ¿Tendrá que ver con las mudanzas? ¿A qué responde no sentir pertenencia? ¿Será que de verdad no pertenezco a ningún lado? Veo a mis amigos y entiendo en qué contexto se desenvuelve cada uno. Veo a mi familia, a mis hermanos, a mi vieja. Ellos siempre estan juntos, siempre saben a donde volver. Saben a dónde pertenecen. Pero yo siento que siempre estoy boyando. ¿Será que lo elijo así? ¿Será que no armo nido porque así lo quiero? ¿Será que no lo necesito? ¿Será que nadie quiere compartirlo conmigo? Y si volviera el tiempo atrás, ¿hasta dónde lo haría? ¿Qué cambiaría si hay cosas que hoy me inflan el pecho de sentimientos? Evitar el divorcio de mis padres evitaría que nacieran mis her...

v

I could sleep, but when I wake here, you'd still be gone. And you're my air.

gritar

Tengo ganas de gritar. De gritarle a esa mina que se muera. De gritarle a ese flaco que lo odio. De gritarle a mi amiga que la amo. De gritarle a mi viejo que no se vaya. Cada vez que me siento vulnerable es 1992 otra vez. Es 1992 y estoy parada descalza en la vereda de mi casa. Siento el cemento irregular expandiéndose infinito bajo mis pies. Es febrero y hace calor, sobre mis hombros descansa un camisón blanco con vaquitas de San Antonio, que supieron ser rojas y ahora están rosadas, gastadas por el uso. Tengo el pelo revuelto en una maraña, igual que el corazón. Me quedo quieta mientras un auto se aleja, doblando la esquina. Es febrero y faltan tres días para mi cumpleaños, es febrero y también me falta mi papá. Tengo ganas de gritarle a un puñado que me hacen falta. De gritarle a otros que los quiero lejos, y que un poco los odio. Odio odiar, odio estar en este lugar, sentirme vulnerable e impotente. Haber perdido sin poderlo intentar. Ahora es 2018, 20 de noviembre. H...

La mujer mayor

   El sol comenzaba a esconderse en el horizonte, una mujer sentada en el borde de un sillón esperaba con la vista fija en la ventana algo que tal vez no llegue hoy. Con los brazos cruzados sobre sus muslos, parpadeando lentamente, seguía el ritmo de una canción que no estaba escuchando golpeando su pie derecho contra el suelo de madera. Suspiró, un tanto resignada y se sobresaltó cuando la sorprendió el sonido del timbre, la mujer se levantó del sillón en el que se encontraba y caminó hacia la puerta. La abrió sin preguntar quién era que la buscaba. Del otro lado de la puerta, otra mujer, un poco más joven que la primera, le dedicó una sonrisa. Gesto que no coincidía con la expresión de sus ojos. La mujer mayor cerró la puerta cuando su invitada entró a la casa y le indicó a la otra que se siente, con un sólo gesto de su mano. Luego se alejó unos pasos hacia la cocina y puso la pava para el mate, parecían hermanas, parecían conocerse hace tiempo. No necesitaban palabras para...

historias

Algún día la gente va a entender que el amor al final no tenía que doler. Ese día se nos van a terminar las historias.  O van a empezar unas aún mejores.

Valeria I

   Un monitor iluminaba desganado la pequeña habitación. En un archivo de texto casi desértico se leía solo una frase: "Ayer conocí a una chica increíble" . El cursor titilaba expectante tras la misma. Los dedos nudosos de Valeria tamborileaban torpes sobre el teclado. Ella estaba encorvada, con ambos pies sobre la silla, como en cuclillas. Esa posición la ayudaba a pensar, decía, o al menos la ayudaba a mantenerse calma. "Como un pucho", pensó. Se estiró sobre el escritorio y agarró una cigarrera de metal invadida de stickers gastados, la mayoría eran apenas un fantasma de lo que habían sido, el único que se distinguía todavía era uno de una silueta de un gato azul. "Al menos fumás armado" le recordaba Bárbara, su hermana, "pero fumás mucho". Valeria alzó la vista al techo con desdén, abrió la cigarrera, tomó un cigarrillo y lo dejó caer en el escritorio. Con el mouse seleccionó la frase en el archivo y la borró. "La chica que me gusta me i...

Vika

                Viktoria Svenka se detuvo en la línea donde la arboleda delimitaba el territorio y se quedó inmóvil observando hacia la altura, hacia la negrura de la noche, y la inmensidad de las coníferas.                   Casi diez años antes, una pequeña niña rubia caminaba plácidamente por un prado, era primavera y el verde de las hojas era tan embriagador como el perfume de las flores, que habían abierto días atrás. Llevaba en su mano un conejo blanco, su objeto favorito en todo el mundo, según ella misma le había dicho a su madre. Parecía preocupada, cuando tomó asiento sobre la mullida hierba y acomodó al animal de felpa con delicadeza a su lado. -. Quería que lo supieras por mí.- Dijo la niña. Pero el conejo no podía contestarle, con los ojos de vidrio y las orejas rígidas siempre en la misma posición, parecía estar congelado en un único instante.-. Mamá una vez me dijo q...

12

   Continué observando minuciosamente los restos, absorta en mis pensamientos, intentando hilvanar ideas, planes. Intentando de alguna manera escapar de esa situación. Tanto es así que no pude evitar lo que ocurrió a continuación. Simplemente no lo ví.      Un grito de Leona me invitó a voltearme, tres hombres la sacaban de la camioneta como en cámara lenta. Desenfundé la 9mm y gatillé. El seguro estaba puesto. Bajé los brazos para quitarlo. Volví a levantar la vista y el arma. Una figura se recortó ante mí, obstruyendo mi visión. Recuerdo que sólo tenía 12 balas. Era él y yo. Gatillo una vez más. El cuerpo se desarma. 11. Corro los pocos metros que me separaban del vehículo. Gatillo. De las tres figuras que sostenían a mi hermana una cae. 10. Los dos hombres comienzan a correr, con la pequeña en andas. Mis dedos aprietan incesante el frío metal mientras los persigo. 9. Leona grita con desesperación. 8. El sol me ciega pero sigo adelante. 7. 6. Escucho l...

siestita

Llueve y aunque me abrigue son esos días donde te duele hasta el hueso. Llueve y extraño las tardes eternas de mates sentados en la cama, hablando de todo, hablando de nada. Las competencias de fichines, los juegos de mesa, los duelos de magic, probando mazos, haciendonos trampa, provocando al otro para terminar comiéndonos a besos entre risas. Llueve y extraño, pero no te extraño a vos. Extraño el sentimiento, extraño el contexto. Llueve y se me ensucian los anteojos, pero no me los limpio porque no hay nada que quiera ver hoy. Nada que pueda ver. Llueve y camino por la ciudad, perdiéndome en la mirada de los extraños que me miran pero no me ven, que no saben quién soy, qué siento, qué me pasa. Que no les importa. Porque en la calle soy una sombra más. Con el pelo adornado con frizz y la cara con pecas de agua camino medio sin rumbo. Sé a donde voy, lo que no sé si tengo ganas de llegar, o fuerza. O si tiene sentido intentarlo siquiera. Llueve y me inunda ese abrazo, el que...

Los mejores dos meses de mi vida. Capítulo 0.

El sol se oculta tras las nubes hace tres días, desde que llegó ella. Los mejores dos meses de mi vida empezaron en Agosto del 2019 y terminaron hace tres días. Cuando... sí, cuando llegó ella .     Mis viejos flashearon hace 30 años y me pusieron Índiga, sí, con acento en la primer I. Índiga por sensible, extrovertida, Índiga por sensual y carismática. Esperaban un montón y la vida les dio esto: una pseudo artista con mala memoria, poco autoestima e inclinación a las sustancias. Me quieren igual, y me tienen bastante en la cima, pero la verdad es que estoy más bien hecha pija. Nací en Capital y me crié en el conurbano bonaerense, vi más chumbos en vivo que vos en una serie de Tv, me pusieron un arma en la cabeza más de una vez y esa de "si alguien se para en el medio de la calle apuntando al auto vos te agachás y apretás el acelerador" la escuché un montón y la hice un montón. Pero me estoy desviando, evadir temas es uno de mis mayores logros en esta vida...

hermanos

Sabés qué pasa? A mí no me molesta amoldarme. Ni a las mañas, ni a los tiempos del otro. El problema es la dinámica que se generó, bah, perder esa dinámica es el problema. Porque uno viene desde lejos y dejó todo en el camino. Dejé a mi vieja, a mis hermanos, a todos mis amigos. Me encontré acá con ustedes, que hoy los siento mi familia, mis hermanos , y perder esto que tenemos... Los ojos de Gala se llenaron de lágrimas mientras me sostenía la mirada. No quiero perder esto. <3

escondida

a la mañana siempre me gustó levantarme y hacer ruido, como si mi deber fuese despertar al mundo entero. levantar las persianas y poner música, cantar y bailar con la perra. hoy me levanto sigilosa, cierro la puerta de la cocina antes de poner la pava y corro en puntas de pie hasta la pieza para tomar mates. escondida. a la noche siempre volvía con una sonrisa, planeando la cena en mi mente y recapitulando todo lo que les iba a contar a mis amigos. hoy lo hago cabizbaja, llego y voy directo a la pieza a dejar mis cosas o no llego porque armé planes, justo. para zafar. la peor parte de todo esto es esa sensación de no querer volver a tu casa, ese nudo en el estómago, tan desagradable y familiar a la vez.

fragmento de El Incidente, 2013

   Cerró los ojos un instante, cansada y hambrienta de recuerdos. Numerosas grietas decoraban sus párpados, oscuras como sus ojeras. Entre húmedas lágrimas y un incesante temblor en sus dedos la volvió a ver. Leona corría en una plaza, donde el pasto era verde. Se escuchaban hacia los costados decenas de otros niños jugando, con sus barriletes, autos y ositos. Su hermana, de no más de 5 años, corría sonriente hacia ella. "Eva!" exclamó, mientras agitaba su pequeño puño en el aire. "Tengo un regalo para vos". Cuando abrió la mano en ella descansaba una pequeña piedra, perfectamente redonda y gris. Sus suaves dedos rozaron los de su la niña cuando le dejaron la piedra en la mano. Una mano joven y llena de vida, una mano que tenía las uñas mal pintadas. Cuando quiso volver a mirarla Leona estaba flotando en la pileta del patio, salpicando agua a su madre, que intentaba atraparla. Hacia la derecha su padre y preparaba un asado mientras que Tomás, su h...

Fragmento de El Incidente. 2011.

    La noche del incidente de la familia Dávalos el segundo hijo, único varón, regresaba en su auto de la facultad, como cualquier día normal; cuando llegó a la entrada y notó que estaba abierta. Sin dudarlo un segundo saltó del vehículo apenas lo detuvo, sin molestarse en apagar el motor.    Sabía que lo que estaba pasando en el interior e iba a necesitar escapar deprisa; sabía que sus padres estaban adentro, sabía que dormían, sabía que una noche cualquiera hubiera entrado y cenado lo que su madre dedicadamente preparaba cada noche, sólo para él, y se iría a dormir, pero sabía que esa noche no iba a ser, y sabía, también, que Leona escucharía la puerta, como todas las noches, y se levantaría a recibirlo. Rogaba que esa noche no. Desde lo más profundo y puro de su alma rogaba que la niña no hubiera recibido a nadie esa noche. Tomás agarró una pesada barreta del asiento del acompañante y se dirigió con paso decidido al interior del lugar, p...

Tiempo, 2011.

fragmento de Tiempo , 2011.  "Años creyendo en que se cambia, años sabiendo que nadie va a cambiar.  La gente solo cambia de gente .  Y a esta altura vos ya sos un ave de paso.  Nómada sin quererlo deambulás buscando algo que por definición no vas a recibir. Si das no recibís, sólo te piden. Si das no recibís, sólo te piden.  Quienes no, te exigen.  Perdonás, olvidás y seguís dando..  Te vas a cansar, si, de ése. Pero atrás, antes o después, va a venir otro..  y el circo va a volver a alzarse  y a armar un nuevo número,  no tan nuevo."