Enough

-. Qué? Esto no es lo suficientemente mágico para vos? .- Lautaro se llevaba las manos a la cabeza mientras ella evitaba mirarlo.-. Qué verga estás haciendo? Si estamos bien, estamos más que bien, estamos genial. Ni siquiera te estoy planteando que dejes de ver a otra gente, pero esto.- Golpeó la mesa con la mano-. ESTO es un acto de auto sabotaje.- Lautaro inhaló con dificultad y alzó la vista al techo, intentando en vano contener las lágrimas.-. Decime que no te querés quedar, que no sos feliz conmigo, que no somos felices juntos, que no somos geniales juntos. Que no te reís conmigo, que yo no te entiendo y no te contengo así como vos me entendés y me contenés a mí.- Lautaro se dejó caer en la silla mientras ella se mantenía inmóvil en la suya. No lloraba, no lo miraba ni lo contradecía. Ella solo lo escuchaba descargarse. Y para él eso era de lo peor.-. La puta madre, boluda. Siempre pensé que las relaciones perfectas eran una pelotudez. Un montón de mierda forzada. Siempre. Hasta que empezó esto. No entiendo, te juro, no. Podemos dejar de garchar si querés, no es eso. Me da lo mismo. Pero. Pero no quiero perderte, boluda. Posta. Sos mi persona favorita en el mundo. Y pensé que yo era la tuya. No quiero perder a mi mejor amiga. Y menos por miedo.- Él se reclinó en la silla, como abatido.-. No te estoy presionando igual, perdón, sólo quería sacarme esto del pecho. Así de egoísta soy. Pero creo que te conozco y estás cagando algo que está buenísimo porque tenés miedo.

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