Entradas

Mostrando las entradas de abril, 2020

Lo extrañás?

Anoche soñé con mi papá. Estaba teniendo un sueño de mierda, uno de esos en los que te desprecian, uno de esos en los que te sentís fuera de todo, uno de esos que son tan regulares últimamente. Me acuerdo que me fui ofuscada de dónde estaba, me alejé de quién me despreciaba, de quién me hacía sentir fuera de todo, de quién me hacía sentir nadie. Y me adentré en una especie de mercado, me mezcle entre la gente porque quería desaparecer. Y ahí vi su sonrisa. A mí papá le faltaba una muela, del lado derecho, y cuando se reía , cuando de reía con ganas, se notaba. Podía distinguir esa sonrisa en cualquier lugar, en cualquier momento. Y ahí estaba. Lo abracé sin pensarlo y me devolvió el abrazo, me preguntó cómo estaba y me largué a llorar, me dijo que teníamos que ser fuertes, que éramos fuertes (mis hermanos y yo), que esto era parte de nuestra...

Cansada II

Cansada de esperar. Te. De esperar tu reacción, de corregirme para que estés bien, como si valieras más que yo, como si. Estaba bien subdividirse si iba a ser equitativo, si no. No. El amor no tenía que doler. Y dolió. Por vos creí en el todo, ahora no creo más en nada. Algún día voy a volver a empezar, algún día voy a volver a caer. Es cíclico, soy cíclica, no sé si es que no aprendo más o aprendí tanto que lo vuelvo a intentar. Vale la pena? De chica hubiese dicho que no, de más grande hubiese discutido que sí, hoy no sé. Hacé lo que quieras. Hacé lo que puedas.

Cansada

Estoy cansada de sentirme así, como en falta, todo el tiempo. En deuda. Pensé que todo esto iba a sumar. Y me equivoqué. Otra vez presionando las cosas. Otra vez haciendo cualquiera. Otra vez me creo más de lo que soy. Que piola sería vivir donde de verdad sos todo, no? Creo que perdí esa chance cuando dejé de ser chiquita. A mí me quedan muchas cosas que aprender. El resto es solo gente, intentando no pegarse un tiro.

Me niego

Estoy enojada, aturdida, negada. No me quiero casar si no sos vos el que camina conmigo hasta el altar, no quiero viajar si después no voy a poder mostrarte las fotos, no quiero arrancar un proyecto en un mundo en el que no vas a estar para verlo. Me castigo. Me siento congelada en un momento, cuando en el fondo sé que nada,absolutamente nada, va a cambiar la realidad que me toca vivir hoy. Me niego a proponerme metas como si eso fuera a devolverme tu presencia.

Al pedo

Confía más en un extraño que en mí. Y yo me desarmo ante sus ojos. Al pedo.

Krodha - Capítulo 4

Capítulo Anterior: Krodha - Capítulo 3 4 -. ¿Qué es lo que te divierte de hacer esto? - Rabia se arrodilló junto a Edora , quien estaba plantando una semilla a sus pies, el pelo negro enmarañado le cubría todo el torso y se arremolinaba en el suelo. Su hermana, en cambio, lo tenía recogido atrás de la cabeza, con algunas flores. -. No tiene que ver con ser divertido - Contestó, mientras tapaba la semilla y acercaba sus manos a la montaña de tierra, mientras esta se separaba lentamente para dar lugar un pequeño brote.- Mira a tu alrededor - Rabia se puso de pie y con una mano sobre sus ojos observió: hacia el sur y el oeste se alzaban montañas y una estepa pedregosa, hacia el norte y el este, cenizas - No hay nada vivo en este lugar salvo nosotras. -. Culpa de los humanos - Musitó la primera.  -. Culpa de los humanos - Repitió la segunda, mientras continuaba con su metódica tarea.    Ambas llevaban varias horas recorriendo la extensión de ceniza....

Krodha - Capítulo 3

Capítulo Anterior: Krodha - Capítulo 2  3    Sooraj despertó gracias a un leve movimiento en el hueco, hacía tres días que su sueño era entrecortado, acercó el hocico al origen del sonido y el calor en el interior lo calmó. Todo estaba bien. Pero su oído era demasiado bueno para permitirle creer eso. No pudo escuchar como el hombre apretaba sus dientes, pero lo que sí escuchó fue el traqueteo de las rocas pequeñas cayendo por la ladera de la montaña, acompañadas por varias decenas de pies desnudos, de pies, no patas. Levantó la cabeza y todo lo demás sucedió demasiado rápido. -. ¡Son los humanos! - El aullido de Sooraj desgarró el cielo y arrancó a Chaand de su pesado sueño, que los vio bajar corriendo con desesperante claridad. Eran quince, ¿o tal vez deciseis?. La hembra levantó su enorme cuerpo y, apenas dando un efímero vistazo al hueco, lo impostó entre Sooraj y ellos. Entre los suyos y ellos. El primer ataque fue sencillo, eran solo dos humanos...

Papá II

Lo que se extraña es lo físico, los abrazos, la palmada en la espalda, tu presencia en la mesa mientras elegís una peli horrible. No extrañás lo otro, no extraño tu amor porque sé que va a ser parte de mi hasta el último de mis días. Porque me atraviesa las entrañas por completo. Porque me ayuda a mantenerme en una pieza. Porque lo siento en mis hermanos, en cada mensaje preguntándome cómo estoy, si dormí, si estoy comiendo bien. En cada mensaje sacándome charla sobre una serie, un libro, una canción. Tu amor logró ese vínculo, tu amor nos dio la vida hace años y nos da la fuerza hoy. Extraño lo físico, porque lo otro, la esencia, el alma, el amor que eras, eso vive en nosotros para siempre. Sos parte de nosotros, de nuestra historia. Eso no va a desaparecer nunca.

Krodha - Capítulo 2

Capítulo Anterior: Krodha - Capítulo 1 2    Sardar y Syeda regresaron al campamento antes de que el sol terminara de caer. Decenas de tiendas de madera y cuero se extendían hacia el sur, rodeando una enorme fogata en el centro. Sardar se paró sobre una roca al pie del fuego y con un grito agudo llamó la atención de los demás. -. R oz bakhair , hermanos - Los humanos comenzaron a agruparse alrededor de la fogata, expectantes a las palabras de Sardar . Los varones ocuparon lugares alrededor del fuego, mientras que las mujeres llevaban a los niños a las tiendas, solicitando silencio. Solo Syeda se mantuvo cerca, detrás de su compañero y con la cabeza gacha. - Tengo la ubicación de las dos bestias que avistaron Zawar y Usman esta mañana. - Sardar señaló a dos hombres que asintieron con la cabeza, ambos llevaban el pelo recogido en trenzas y pantalones de cuero - Están débiles y solos, a una corta caminata de distancia, en dirección al bosque hecho cenizas. ...

De a poco

[12/04, 10:45] Rekka: Es como si me hubiesen arrancado un brazo. [12/04, 10:45] Rekka: El dolor es horrible y me va a faltar siempre. [12/04, 10:45] Rekka: Pero de a poco voy a aprender a hacer cosas con el otro.

Papá

Papá estaba amarillo, y estaba frío. Parecía desinflado. Tenía los ojos pegados, la boca tapada con una gasa. Papá estaba acostado y yo estaba parada en el medio de la sala del hospital, que alrededor mío parecía gigante, yo estaba parada ahí, y estaba muerta, igual que él. Hoy me despertó el ringtone de mi teléfono y aunque hace años que lo uso en silencio, hace veinte días que lo tengo con sonido a todas horas. Me despertó y lo supe, pensé en no contestar pero contesté. Y escuché lo peor. Como pude me cambié y vine. Y fuimos juntas a la clínica. Y pasamos a verte. Parecías dormido, pero no estabas dormido. Parecía que en cualquier momento ibas a despertar, pero solo eran mis ganas. Me despedí, nos despedimos. Aunque para mí despedirme de vos fueron esas veces que me dijiste que también me amabas. Esto no tiene nombre. Extraño escuchar tu risa estridente. Hasta extraño tus enojos. Cada vez que me enfrenté a la muerte de algún ser querido lo hice con dolor, con un nudo ...

Krodha - Capítulo 1

 "Estas bestias incultas no van a poder con nosotros"  pensó  Sardar , líder de los humanos del norte hacía dos décadas, mientras observaba agazapado, protegido por la altura de la montaña, cómo dos praedos adultos olfateaban el suelo debajo. El valle que se encontraba a los pies de la formación rocosa era estéril, producto de los incendios provocados por los mismos humanos para diezmar a estas jaurías de bestias en los  Bosques Nevados . Los praedos eran depredadores de aspecto lobuno de hasta dos metros de alto, de pelaje largo y abundante, blanco y grisáceo, se movían en manadas de orden matriarcal y eran muy protectores de los suyos. -. Pensé que estaban extintos - exclamó  Syeda , compañera de  Sardar , recostada sobre la roca a su lado, con el temor, escurriéndose terco entre sus palabras, aunque intentara ocultarlo. Tenía el pelo oscuro revuelto, como una nube alrededor de su cabeza, con gran parte pegada a la frente, desafiando a la vincha de c...

Y sí

Nos quedamos solas.