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Mostrando las entradas de agosto, 2020

Será?

Si estás intentando desencantarme con tus distancias te cuento que está funcionando.

Y cómo.

-. Así que esto es todo? - Pregunté, mientras tenía la mirada perdida en el suelo, no podía mirarlo a los ojos. -. Eso parece - Respondió cortante. Gruesas lágrimas recorrían su rostro sin intentar ocultarse. En el fondo ambos sabíamos que era lo que teníamos que hacer, pero mi mente no podía evitar repasar cada momento, qué fue lo que hice mal? Qué fue lo que hicimos mal? Podría alguno de los dos haber evitado esto? Hubiese cambiado? Sentía que lo había dado todo y aún así no había sido suficiente. "Tal vez yo no soy suficiente". La mirada perdida en el piso y el corazón roto en mil pedazos. Objetivamente sabía que era la decisión correcta, lo mejor para ella, lo mejor para él. Lo mejor para ambos. Pero aún así le dolía. Y cómo.

Pero no

 Podríamos haber creado algo hermoso.

En ese lugar

Quiero acurrucarme en tu pecho y cerrar los ojos, embeberme en la sensación de que todo va a estar bien para siempre. Si la felicidad existe, si la felicidad es algo, para mí es eso. Es la paz que me genera tu existencia, el calor de tu cuerpo contra el mío, en ese lugar quiero existir, incluso cuando ya no exista.

Cautela

 Caminaste con tanta cautela que me perdiste de vista. Y yo seguí adelante, pero sin vos.
 Me cansé de esperar (te)

Hoy

Con todo este tiempo a cuestas todavía me siento frágil. Hoy particularmente me haces falta. Todos los días me haces falta, pero hay días que son buenos y puedo caminar sola. Como ayer, ayer fue un dia bueno. Hoy no tanto. Un día a la semana tenía buen humor, y esta semana ese día ya había pasado. El resto se limitaba a atravesarlos, entre neblinas y sentimientos confusos. Lloraba mucho cuando nadie la veía y tenía muchas preguntas. Se preguntaba si te habías sentido solo, si la extrañabas. Se preguntaba si te había fallado. Aún sabiendo que esas preguntas morirían sin obtener respuestas. Todavía tenía alarmas que recitaban "inyección" o "antibióticos". Alarmas que no iban a volver a sonar. Recordó su aroma, o creía recordarlo, recordó su tacto. Pero la memoria es traicionera y los recuerdos cada vez se desdibujan más. Al principio, cuando cerraba los ojos los sentía claros. Hoy no tanto. El aroma no era como cualquier otro aroma, olía a casa. Olía a un...

Hoy no.

Cuando abrí la puerta los primeros rayos de luz de la mañana me atacaron el rostro sin avisar. Era temprano, pero ya estaba amaneciendo. Inspiré hondo sabiendo que no iba a volver, con un bolso en la mano y un puñado de esperanzas en la otra crucé el umbral de la puerta repitiendome a mi misma: "no te quedes en donde no te quieren". No te avisé que me iba, ¿para qué? si ya no era parte de tu vida hacía mucho tiempo. Me maldije por no haberlo visto venir. En realidad me maldije por no haberme escuchado, cuando sí lo vi venir. Me dejé llevar por lo que sentía, una vez más. Y terminé con el corazón roto, una vez más. Cerré la puerta tras de mí y apagué el celular. Hoy no. Tal vez en algún otro momento iba a poder explicarte por qué. Tal vez mi silencio iba a hablar por mí. Una vez más. Y una vez más desaparecí de la vida de alguien, con la esperanza de que en un futuro alguien más me apreciara. Que me hiciera sentir que valía algo. Porque hoy claramente no.