Con todo este tiempo a cuestas todavía me siento frágil. Hoy particularmente me haces falta. Todos los días me haces falta, pero hay días que son buenos y puedo caminar sola. Como ayer, ayer fue un dia bueno. Hoy no tanto. Un día a la semana tenía buen humor, y esta semana ese día ya había pasado. El resto se limitaba a atravesarlos, entre neblinas y sentimientos confusos. Lloraba mucho cuando nadie la veía y tenía muchas preguntas. Se preguntaba si te habías sentido solo, si la extrañabas. Se preguntaba si te había fallado. Aún sabiendo que esas preguntas morirían sin obtener respuestas. Todavía tenía alarmas que recitaban "inyección" o "antibióticos". Alarmas que no iban a volver a sonar. Recordó su aroma, o creía recordarlo, recordó su tacto. Pero la memoria es traicionera y los recuerdos cada vez se desdibujan más. Al principio, cuando cerraba los ojos los sentía claros. Hoy no tanto. El aroma no era como cualquier otro aroma, olía a casa. Olía a un...