Dicen que cuando estés enamorado vas a saber. Que vas a saber cuando te encuentres a la persona indicada. Que vas a saber qué hacer, cómo sentirte. Pero en treinta años no supe nada. Nunca supe decir con seguridad si eran los indicados, si estaba enamorada, qué hacer ni qué sentir. Lo único que siempre sentí fue que eso era una estafa. Me convencí pensando que el amor es una construcción y aunque aún creo que lo es, un día te conocí a vos. A partir de ese día empecé a entender de qué hablaban todas esas canciones, entendí la necesidad de sentir tu piel, tu cuerpo cerca del mío, de escuchar tu voz y tu risa. La necesidad de saber cómo estás, el deseo de que estés bien. Y me encontré cara a cara con un monstruo completamente nuevo para mí, cuando entendí el miedo de perderte. Y aunque hay días en que ese miedo me roba las sonrisas, ahora sé que hacer, sé que sentir. Porque sé que estoy enamorada y sé que sos vos.